La pintura romántica sucede a la
pintura neoclásica de finales del XVIII, con unos nuevos gustos
desarrollados por todas las facetas artísticas del
Romanticismo como la literatura, la filosofía y la arquitectura. Está
hermanada con los movimientos sociales y políticos, que ganaron cuerpo con
la
Revolución Francesa.
Aguadora de
Goya, que retrató magistralmente personajes populares – Cuadro
de 1812, del Museo de Bellas Artes, de
Budapest
La pintura romántica
apela al subjetivismo y la originalidad, se inspira en escenas violentas
como en
La carga de los Mamelucos de
Goya, tiene un gusto por el dramatismo, que utiliza para remover el
sentimiento del público. En cuanto la expresión, utiliza con frecuencia
contrastes de planos y luces.
También se carateriza por el repertorio de temas
orientalizantes, históricos, exóticos, folclóricos, costumbristas o
populares.
Pintores románticos franceses
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Pintores románticos españoles
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Enlaces relacionados
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